Si usas una coliflor entera, retira las hojas y el tallo y sepárala en ramilletes.
Añade los ramilletes por tandas al bol de un procesador de alimentos.
Tritura en el procesador de alimentos a pulsos hasta que parezca arroz.
Corta el pollo en tiras finas.
En una sartén grande o un wok, calienta 2 cucharadas de aceite vegetal a fuego medio-alto.
Añade el pollo cortado en tiras finas.
Saltea 2–3 minutos hasta que esté justo cocido.
Retira el pollo del wok y reserva.
Añade el aceite restante al wok. Sofríe la cebolla durante 2–3 minutos hasta que esté translúcida.
Añade el ajo y el jengibre.
Cocina durante 30 segundos hasta que desprenda aroma.
Incorpora los pimientos y las zanahorias.
Saltea durante 3–4 minutos hasta que estén ligeramente tiernos pero aún crujientes.
Añade el arroz de coliflor a la sartén.
Remueve bien para mezclarlo con las verduras.
Cocina durante 7–10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la coliflor esté tierna pero no pastosa.
Incorpora el pollo cocido y la cebolleta.
Vierte la salsa de soja y la salsa de ostras sobre la mezcla.
Añade pimienta negra y copos de chile y mezcla. Ajusta la sazón al gusto.
Rocía un poco de aceite de sésamo para dar sabor. Sirve caliente.