Precalienta el horno a 340°F (170°C).
Coloca la mantequilla en una sartén de hierro fundido de 8 pulgadas (20 cm) y derrítela a fuego bajo.
Cuando esté casi derretida, añade la miel.
Mezcla para integrar.
Añade el cacao en polvo directamente a la mezcla tibia derretida.
Remueve con unas varillas hasta que todo esté bien integrado y brillante.
Deja que la mezcla se enfríe durante 1–2 minutos.
Incorpora la sal, el extracto de vainilla y el café instantáneo en polvo, si lo usas.
Casca los huevos en la sartén, uno a la vez.
Remueve bien después de cada adición.
Espolvorea la harina de almendra en la sartén e intégrala con movimientos envolventes suavemente hasta que se combine justo, no mezcles en exceso.
Alisa la superficie con tu espátula y añade por encima las chispas de chocolate. Coloca la sartén en el horno precalentado.
Hornea durante 15–17 minutos; los bordes deben estar cuajados y el centro suave pero no húmedo.
Saca la sartén del horno y déjala reposar durante 5–10 minutos.
Cubre con yogur griego, un chorrito de miel y frambuesas frescas, y come directamente de la sartén.