Precalienta el horno a 350°F (180°C). Forra un molde para hornear de 8×8 pulgadas (20×20 cm) con papel pergamino.
Pon el queso cottage en una licuadora o procesador de alimentos.
Licúa el queso cottage hasta que quede suave.
Agrega el puré de manzana, la miel, los huevos, el café instantáneo en polvo, la sal y el extracto de vainilla.
Vuelve a licuar hasta que quede suave.
Transfiere la mezcla a un bol.
Agrega la harina de avena y el cacao en polvo.
Si usas chispas de chocolate o nueces, incorpóralas con movimientos envolventes.
Vierte la masa en el molde preparado y distribúyela de manera uniforme.
Espolvorea algunas chispas de chocolate más por encima si lo deseas.
Hornea durante 20–22 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga casi limpio (está bien que queden algunas migas; no lo hornees de más).
Deja que los brownies se enfríen por completo en el molde antes de cortarlos en cuadrados.