Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio.
Añade la cebolla y cocina 8–10 minutos, hasta que esté blanda y ligeramente dorada.
Añade el ajo y el jengibre; cocina 30 segundos.
Incorpora el curry en polvo, el comino, el cilantro molido, la cúrcuma, el pimentón y el chile. Cocina 1 minuto hasta que desprenda aroma.
Añade la hoja de laurel y el concentrado de tomate y cocina 1–2 minutos para quitar la acidez cruda.
Añade los trozos de pollo, sazona con sal y pimienta y remueve para que se impregnen de las especias.
Cocina 3–4 minutos hasta que se doren ligeramente por fuera.
Vierte la leche de coco y el caldo.
Lleva a un hervor suave.
Tapa parcialmente y cocina 15–20 minutos, hasta que el pollo esté tierno y la salsa espese.
Prueba, ajusta la sal y el picante, y luego añade el jugo de lima.
Espolvorea con cilantro fresco.